Como emprendedor, la promesa que haces es esencial para tu negocio, ya que debe estar orientada en aquello que te hace ser único, aquello por lo cuál tus clientes te eligen.

Un sólo paso en falso y puedes perder años de reputación, de confianza, de credibilidad. Y como sabemos, esto se divulga más rápido de lo que crees.  Haces algo bien y se enteran 5 personas, haces algo mal y se enteran 35.

Si no puedes cumplir tus promesas, entonces no las hagas. Porque nada, incluso lo que sí es cierto, será creíble.

Sigue leyendo que te ayudaré a reflexionar sobre tu propuesta de valor.

Un cliente insatisfecho se convierte en un cliente que ya no vuelve a confiar y trasmite a otros su duda sobre de tu marca.

Parece simple, pero… la sociedad ya está cansada de las falsas promesas de tantas empresas, que con tal de captar clientes prometen el oro y el moro, y luego resulta que el oro en realidad no llegaba ni a ser alpaca pintada.

Todo lo que tu negocio hace se resume en si pudiste cumplir o no con aquello que le prometiste a tu cliente. Es tu reputación.

✨ Busca cuáles son tus fortalezas como emprendedor y cuáles son las de tu producto y desde allí construye los pilares sobre los que harás crecer tu negocio.✨

Para que tu emprendimiento prospere ten en cuenta poder resolver estas preguntas.

Puedes utilizarlas como una guía práctica para encontrarte más centrad@ en tus objetivos:

Aquí te dejo otras… que también son muy necesarias.

⭐️ ¿Cuáles son los servicios o productos que vendes?

⭐️ ¿Cómo lo produces? ¿Cuál es el proceso?

⭐️ ¿Cómo sabes que a tu cliente le agradará? ¿Cómo crees que lo va a utilizar?

⭐️ ¿Qué otros servicios podrías ofrecerles relacionados con el producto central?

Si no encuentras una respuesta a esta pregunta, entonces quédate pensando en un problema que puedas solucionar que esté a tu alcance y adapta tu producto o servicio.

Cuando entres en este juego, entenderás que ya no basta con cumplir las promesas, ahora debes enfocarte en superar las expectativas puestas en tu producto o servicio. Y aquí es cuando notarás que estás creciendo.

Es plenamente satisfactorio sentir que puedes prometer y cumplir, pero a medida que avances, ganarás empatía y respeto y palpitarás lo que se siente cuando te conviertes en un referente del sector en el que te desempeñas.

Desarrolla el crecimiento de tu negocio definiendo etapas.

Comunica calidad con calidad.

Pon al cliente en el centro de tu empresa y actúa de acuerdo a sus necesidades, sin mentir, cuidándolo y valorándolo. Esa es la clave para atraerlo, ganarlo, retenerlo y hacerlo embajador de tu marca.

Nos encontramos en el próximo post.

Hasta el lunes…

Silvina.